Captar el instante decisivo, la fotografía a hurtadillas, retratar a los personajes que relatan las historias, con un elegante equilibrio entre mostrar la verdad y respetar la intimidad. El maestro Henri Cartier-Bresson defendía la máxima de poner “cabeza, ojo y corazón” en el momento preciso en que tiene lugar el clímax de una acción. Esa inmediatez respetuosa, reflexionada y fundamentada se han convertido ya en los valores de muchos profesionales que creen en la actualidad y la comunicación, en el intercambio de instantes de vida.

Para apreciar la obra de Cartier-Bresson, una galería de imágenes de la agencia Magnum, de la que fue cofundador:
http://www.magnumphotos.com/C.aspx?VP3=CMS3&VF=MAGO31_10_VForm&ERID=24KL53ZMYN